Antes de conocer al Lapicerdo, sus esbirros nos ganábamos el pan como podíamos. Durante la época que estuvimos alistados en Coruscant, nos sacábamos un extra al sueldo que nos pagaba el Imperio revendiendo nuestras camisetas de piloto a los turistas que venían a las visitas guiadas al Palacio Imperial…
Antes de conocer al Lapicerdo, sus esbirros nos ganábamos el pan como podíamos. Durante la época que estuvimos alistados en Coruscant, nos sacábamos un extra al sueldo que nos pagaba el Imperio revendiendo nuestras camisetas de piloto a los turistas que venían a las visitas guiadas al Palacio Imperial…